Una visita técnica del Ministerio del Ambiente se realizará en el nuevo sitio.
La Alcaldía Ciudadana de Esmeraldas continúa dando pasos firmes para resolver una de las problemáticas ambientales más críticas del cantón. En la ciudad de Quito, en el Ministerio del Ambiente, se desarrolló una reunión técnica clave para avanzar en la obtención de la viabilidad técnica que permitirá iniciar los trabajos del nuevo relleno sanitario de Esmeraldas.
Este proyecto pondrá fin a más de 30 años de contaminación generada por el botadero de desechos sólidos a cielo abierto, el cual actualmente cumple un proceso de cierre técnico bajo la guía y el acompañamiento del Ministerio del Ambiente.
Durante el encuentro, el ingeniero Alex Benalcázar expuso de manera detallada los componentes técnicos, ambientales y operativos del proyecto ante los especialistas del ministerio. Como resultado de esta revisión, se definió que el siguiente paso será la realización de una visita técnica al sitio donde operará el nuevo relleno sanitario, con el objetivo de cumplir con todos los requisitos habilitantes establecidos por la autoridad ambiental.
Los técnicos del Ministerio del Ambiente mostraron apertura y disposición frente al compromiso demostrado por la Alcaldía Ciudadana de Esmeraldas, valorando la seriedad del proceso y el enfoque de reparación ambiental que impulsa la administración municipal.
Esta iniciativa responde a la propuesta del alcalde Vicko Villacís, quien ha priorizado una solución definitiva y responsable para el manejo de los desechos sólidos, protegiendo la salud de la población y el entorno natural, y marcando un antes y un después en la gestión ambiental del cantón Esmeraldas.
El nuevo relleno sanitario es un proyecto moderno, ambientalmente seguro y técnicamente diseñado para garantizar la correcta disposición de los desechos.
Ubicado fuera del perímetro urbano y en un área que no interfiere con el plan de desarrollo de la ciudad. Cumple con todas las especificaciones establecidas por el Ministerio del Ambiente. Su diseño contempla una vida útil de 20 años y una distancia de 1.500 metros del centro poblado más cercano, asegurando condiciones adecuadas de operación y protección sanitaria.
El proyecto incluye cerramiento perimetral, señalética informativa, control de acceso, medidas de seguridad y protocolos de emergencia, además de servicios básicos como agua potable, energía eléctrica y sistema de drenaje para la evacuación de lixiviados, garantizando una gestión ambientalmente responsable.
Un aspecto destacado de este proceso es que todos los estudios técnicos, tanto para el cierre del botadero como para el diseño del nuevo relleno, fueron elaborados por profesionales de la Dirección de Ambiente Municipal, lo que representa un ahorro de 700 mil dólares para la ciudad y evidencia la capacidad técnica y compromiso de los equipos locales.(I)

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